Columna quincenal de Antonio Matilla

Dios “nos ha hecho la Pascua”. ¡Cómo es, siempre a contracorriente! Con lo mal que está el mundo, no nos deja “llorar por las esquinas” y nos ha regalado cincuenta días de alegría. La vigencia permanente del Misterio Pascual se apoya en la contradicción entre el Mal y el Bien, el pecado y la Gracia, el egoísmo y la entrega, el odio y el Amor, la Muerte y la Resurrección. La alegría pascual no es ñoña ni buenista; no es facilona. El Misterio del Mal sigue ahí, en la historia de la humanidad, en la violencia institucional y dictatorial que abruma Venezuela, en el terrorismo inmisericorde que usa el nombre de Dios en vano, en el Mare Nostrum, que más parece ahora el “Cementerio marino” de Valery, pero sin metáforas, henchido de cadáveres flotantes. Pero también anida en mi barrio, en mi pueblo, en mi familia, incluso en mis células. La alegría que nos proporciona la fe pascual es duradera porque no oculta el Mal, ni lo banaliza, sino que celebra su derrota en el sepulcro vacío y la victoria del Resucitado en el camino de Emaús, cerca de Damasco, llamaradas divinas que arden sobre las cabezas y en los corazones de todos los Cenáculos.

La fe pascual está más al alcance de los sencillos, de los que viven en lugares insignificantes y aparentemente irrelevantes para la Gran Historia, al alcance de los niños Lucía, Francisco y Jacinta, apóstoles de la esperanza y de la paz desde hace 100 años en Fátima.

La fe pascual abre también los bolsillos de los que marcan la “equis” en la Declaración de la Renta tanto a favor de la Iglesia Católica como de otras Entidades de Interés Social. Muchos millones de creyentes –y también de no creyentes- aportan su dinero para ayudar a los más pobres y apoyar el trabajo espiritual de la Iglesia y de muchas oenegés que apuestan por la justicia, la misericordia, la solidaridad y la paz y que no se rinden ante el Misterio del Mal, sino que humildemente le plantan cara. Como los nueve sacerdotes que, el pasado miércoles, celebraron sus veinticinco -¡o cincuenta!- años de testimonio del Resucitado y entrega al Bien

 

Esta página ha sido actualizada el  15/05/2017

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