Manos Unids 2012: “La salud, derecho de todos. Actúa”

Con este lema para su Campaña contra el Hambre en el año 2012, Manos Unidas se ha hecho eco del Objetivo de la Comunidad Internacional para el Milenio centrado en combatir el VIH/SIDA, el paludismo (malaria) y otras enfermedades infecciosas.

Con la invitación a actuar para que la salud sea realmente derecho de todos, Manos Unidas nos ayuda a tomar conciencia de la dramática situación que en el ámbito de la salud siguen padeciendo cientos de millones de personas en todo el mundo. En este contexto denuncia la insuficiencia de los medios aportados por los Estados para el desarrollo y la dedicación casi exclusiva de la investigación y producción de nuevos fármacos a resolver los problemas sanitarios de los países desarrollados, asegurando así que la promoción de la sal Lid sea un negocio bien rentable. Por ello, desde las instituciones de la Iglesia se ha venido exhortando a las grandes industrias farmacéuticas a que hagan posible a todos el acceso a los medicamentos. Por desgracia, estas exhortaciones son generalmente desoídas y los mismos acuerdos tic las Organizaciones internacionales relativos a los fármacos son incumplidos por los países más ricos y las multinacionales farmacéuticas. “Nada nuevo bajo el sol”: la prevalencia en estos ámbitos del interés egoísta sobre el amor solidario.

Pero, gracias Dios, esta prevalencia la encontramos realizada en forma inversa en los corazones de millones de personas, de todas las confesiones religiosas y de todas las convicciones éticas que. en todo el mundo, ponen en marcha y mantienen con sd trabajo personal y su colaboración económica numerosas organizaciones de ayuda al desarrollo integral de cada persona y al progreso solidario de los pueblos en la gran familia humana. Tal es el caso de Manos Unidas, la organización oficial tic la Iglesia Católica en España para la promoción del desarrollo en la perspectiva del Evangelio. Con esta organización eclesial colaboran numerosas personas que valoran su generoso servicio humanitario y comparten sus fines y tareas, aunque sea desde motivaciones no explícitamente religiosas o no coincidentes totalmente con la visión evangélica de la vida. Por ello mismo, Manos Unidas ofrece en cada una de sus Campañas contra el Hambre “un patio de los gentiles”, en el que podemos encontrarnos juntos cristianos y no creyentes en la realización efectiva del bien universal del amor, que es expresión de la verdad universal del hombre y nos sitúa en el recto camino de la búsqueda y del posible encuentro con Dios, que es Amor.

Con ocasión de esta Campaña, centrada en el derecho a la salud, Manos Unidas tiene el propósito de iniciar tres nuevos proyectos sanitarios. Uno en Kenia, para la prevención. terapia y atención a las personas afectadas por el SiDA, llevado a cabo en colaboración con las Hermanas Franciscanas Misioneras de Africa, con un programa denominado “Educación para la Vida”, en consonancia con la enseñanza moral de la Iglesia. Otro en Malawi, en colaboración con la Comisión Católica de Salud de la diócesis de Mangochi, para combatir la malaria, que es la principal causa de muerte entre los niños menores de cinco años. Y un tercero en Woka, Noroeste de la india, contra la tuberculosis y otras enfermedades, en colaboración con la Parroquia de San Pedro.

Además, Manos Unidas acompaña de forma continuada la realización de numerosos proyectos de desarrollo de las personas y los pueblos, motivada y orientada en su tarea por el seguimiento de Jesús de Nazaret, actuando como “el buen samaritano”, pasando por la vida haciendo el bien y curando las enfermedades, como signo de la llegada permanente del reino de Dios, que trae consigo la curación de la enfermedad que aqueja al hombre de la forma más profunda e integral, a sabei la pretensión de vivir como si Dios no existiera y de enrocarse en su propio interés, dando la espalda al prójimo.

La finalidad de Manos Unidas no es sólo curar los males y enfermedades existentes, sino, sobre todo, erradicar las causas que los originan. Estas son en gran medida “estructuras de pecado” que afectan a las diversas dimensiones de la naturaleza humana y de la convivencia social. En consecuencia, Manos Unidas quiere ser presencia del amor de Dios entre los que sufren, prolongando la misión de Cristo en la vida de la Iglesia. Por llevar a cabo esta misión merece nuestro reconocimiento y gratitud. Para seguir realizándola solicita y hemos de prestarle nuestra colaboración, con la oración y con la aportación económica. A través de Manos Unidas podernos seguir siendo las manos sanadoras de Jesús para todos los hermanos en el mundo. Y debemos hacerlo animados por su enseñanza: “Cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis” (Mt 25, 40).

Esta página ha sido actualizada el  27/01/2014

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